Por Leonardo Casas *

Con las series, cada tanto, la misma  construcción se repite y vemos los títulos idénticos: “El nuevo fenómeno de la televisión”; “La serie de la que todos hablan”; “Una serie que no podés dejar de mirar”.

Para ser justos, podemos decir que se repite en todos los fenómenos de entretenimiento, sea literatura, cine o música. Pero bueno, en este caso, hablamos de esta serie, basada en una novela, así que lo referimos a esta categoría especial -series basadas en libros- y sanseacabó. Si esto les resulta muy molesto, no duden en acudir al Defensor de las polémicas intrascendentes. Después les paso el sitio web.

La cuestión es que 13 Reasons Why, de la plataforma de streaming Netflix, es la serie que más polvareda está levantando (figura que debe estar tercera o cuarta en el ranking de frases hechas) en la actualidad. Y ante esto, uno tiene dos opciones: o se niega a verla, demostrando que se es inmune a los designios de la Matrix social; o la mira y se transforma en un adicto más.

Escribo estas líneas reivindicando mi pertenencia -en esta ocasión- al segundo grupo. No veo la hora de volver a ver otro capítulo. Y como los veo a la noche, y es un tanto inquietante para irse a dormir tras verla, miro después Vikingos, o algo así, como para bajar el nivel de tensión. Uno ya sabe qué va a ver en Vikingos, y las muertes violentas allí tienen el mismo impacto que cuando vemos al Coyote caerse desde un barranco.

Ver cosas que se ponen de moda no está ni bien ni mal. Hay un grupo importante de gente que se niega a plegarse a estos condicionamientos. Me gustaría decir que a mí estas cosas no me importan, pero en general, trato de hacer eso. ¿Todos están mirando Breaking Bad? Pues no miraré nada de las andanzas de Walter White. ¿Stranger Things es la serie que todos debemos mirar? Al cuerno con el regreso de Wynona Ryder.

En esta ocasión, levanto la bandera blanca y admito mi contradicción. Mi único atenuante es que solo empecé a leer cosas al respecto luego de empezar a ver 13 Reasons Why.

13RW -era hora de hablar de ello- trata un tema urticante por demás: El suicidio adolescente. Por supuesto, con semejante cuestión, no queda exento del debate. ¿Está bien que se toque un tema así, y se lo difunda? ¿Es peligroso? Bueno, a esta altura del partido, volver a discutir si una ficción puede incidir en la conducta de las personas aburre y es estéril.

Como sea, 13RW aborda esta cuestión y la transforma en un enigma casi de novela policial negra. Sabemos que Hanna Baker -una hermosa chica – se suicidó, y ha decidido contar, de una peculiar manera, qué la ha motivado a ello. Quien oficia como partenaire de Hanna es Clay Jensen, un compañero de ella, quien recibe en una caja 7 cassettes, grabados por la propia Hanna, en donde cada cara responde a una persona que tuvo responsabilidad en su muerte. La serie se estructura entonces en 13 capítulos, que contarían las 13 razones por las que esta chica tomó tamaña medida.

El nivel de tensión que prevalece en la narración es importante. A través del relato de Hanna, vamos siguiendo a Clay, quien obedeciendo las instrucciones que le va dando ella, reconstruye los momentos que tuvieron un papel determinante en su vida. De esa manera, vamos yendo hacia el pasado constantemente, y también vemos cómo lo sucedido cambió la vida de todos los protagonistas de la historia.

Al mismo tiempo, empieza a rondar otro enigma importante: ¿qué hizo Clay -quien estaba enamorado de Hanna- para ser una de las mentadas 13 razones?

El libro

Curiosamente, se abre la polémica por la serie, pero el libro en que se basa, escrito por Jay Asher, data de 2007, y desde 2011 es un best seller y se mantiene entre los más vendidos en Estados Unidos desde entonces.

Por supuesto, su éxito se ha reproducido a nivel mundial y la serie ha elevado su status a niveles estratosféricos. Argentina no es la excepción y ya lo podemos ver en las librerías, entre los más leídos. Incluso, está disponible con la imagen del actor que encarna a Clay.

Los protagonistas

Katherine Langford y Dylan Minnette son Hanna y Clay, respectivamente. Debe ser extraño pasar del anonimato a la fama mundial en un santiamén. Seguramente, lo estarán viviendo ahora. Habrá que preguntarles.

Estos dos veinteañeros encarnan a los atribulados adolescentes, que rompe además con el estereotipo de este tipo de historias. La adolescente que decide terminar con su vida no tiene sobrepeso extremo, ni es traga, ni es una freak. Es una bella chica, que en todo caso, tiene una sensibilidad especial y no puede superar el bullying que sufre en la secundaria. Romper con el lugar común del adolescente torturado es uno de los grandes hallazgos de la historia.

Datos curiosos de la serie**

Dylan Minette ya apareció en otra serie hipertaquillera: era el hijo de Jack Shepard, el protagonista de Lost, encarnado por Matthew Fox.

Selena Gómez es productora de la serie y canta el tema principal, una versión de Only you, el clásico ochentoso de Yazoo, el dueto que conformaban Alison Moyet y Vince Clark.

Kate Walsh y Steven Weber tienen papeles secundarios. Kate Walsh es la mamá de Hanna, y la conocemos por su papel de Addison Montgomery, en Grey´s Anatomy y Private Practice. Steven Weber hace un papel serio, siendo famoso por su rol en Wings y en su propio programa, Cursed (o The Weber Show).

– El director de Spotlight -película ganadora del Oscar-, Thomas McCarthy, dirigió los dos primeros episodios, y es productor ejecutivo del envío.

Jay Asher, a 10 años del lanzamiento del libro, reveló que en un primer momento, Hanna era encontrada por sus padres, quienes la llevaban al hospital y le salvaban la vida.

– En Nueva Zelanda, la serie está prohibida para menores de 18 años. En Canadá, un instituto se hizo conocido por prohibir a los estudiantes comentar 13RW mientras estén en las instalaciones del colegio.

La continuidad, confirmada

El éxito a veces puede confundir, aunque también hay casos de secuelas exitosas. Netflix confirmó la realización de una segunda temporada de 13RW.
¿Podrá sostenerse la historia? ¿Virará hacia algo completamente distinto? El final de la (ahora lo podemos decir) primera temporada tiene cierta ambigüedad, y se notan ciertas vetas de historias por contar.
Habrá que ver cuánta originalidad hay en esas posibles historias, o si se sigue aprovechando el tremendo impacto de la muerte de Hanna, forzando demasiado el relato. Pocos gremios merecen tanto respeto como el conformado por los guionistas, así que -creo- podemos ser optimistas al respecto.

** Fue importante el esfuerzo hecho para evitar caer en el lugar común de titular “13 datos curiosos de la serie”.

*Leonardo Casas es un periodista marplatense que a los 18 años se fue a estudiar a La Plata y a los 24 volvió para quedarse definitivamente en la ciudad. Desde hace más de 20 años trabaja en radio, actualmente, en Radio Brisas. Su sueño es escribir un libro y “aparecer en la foto con una pera en la mano. Siempre quedan muy piolas los escritores con la mano en la pera“.

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