Un aroma, un sabor pueden tener la capacidad de recordarnos un paisaje añorado, una persona querida, un pasado, nuestras raíces. Los aromas y sabores de Gales tienen un rol fundamental para algunos de los personajes de Por la sangre derramada, editado por Plaza y Janes.

En esta novela, la marplatense Gabriela Exilart se sumerge en uno de los procesos históricos más sangrientos de la historia de nuestro país, conocido como la Patagonia Trágica.

Los hacendados conservadores acostumbrados a imponer sus reglas a fuerza de mano dura y castigos a los rebeldes, los trabajadores rurales cada vez menos resignados a bajar la cabeza y aceptar continuar trabajando por limosnas, la influencia de las ideas comunistas y la irrupción de los movimientos sindicalistas, la visión de la segunda generación de los colonos galeses acostumbrados a esforzarse a la par de sus empleados y dispuestos a jugar con reglas más claras y justas son los componentes de un relato atravesado por historias de amor trágicas y complicadas.

Julia Montero y Iorwerth Austin se conocen en medio de la vorágine de esos días y se ven envueltos en más de un acontecimiento violento: desde los ataques de bandoleros a las estancias aprovechando la huelga de los peones rurales, los secuestros de mujeres, el atropello y la masacre en las desoladas tierras patagónicas, el enfrentamiento entre facciones en el pueblo de Río Gallegos y cargando con sus secretos y dramas familiares, los protagonistas intentarán que crezca el amor. Iowerth comparte con Kaukel, su amigo de la infancia, un secreto que les impide ser felices. Kaukel se ve envuelto en los problemas de la joven viuda Virginia Armederos y se debate durante gran parte de la novela entre su promesa de no volver a amar o buscar la felicidad

Julia es la nieta de un ganadero que lleva su hacienda con mano de hierro, pero los avatares económicos lo han dejado al borde de la quiebra. A través de Iorwerth y su familia, la autora introduce en el relato los avatares de los colonos galeses, aquellos que partieron desde el lejano puerto de la isla de Gran Bretaña con la esperanza de una vida mejor y se encontraron con una tierra inhóspita, seca y difícil, en la que, no sin enormes esfuerzos, lograron continuar con su tradición ganadera. Iorwerth adquiere la finca Montero y se traslada allí con su familia, generando una particular convivencia con los antiguos dueños del campo y es en ese contexto en el que aparece una serie de comidas galesas que son tradición en la familia.

Es a través de de esos platos, sus aromas y sabores, que Anne mantiene vivo el recuerdo de la tierra de sus ancestros y lo transmite a su hijo y su nieto.

Así, el relato se enriquece con recetas de huevos y berberechos fritos con panceta y salchicha con pan de laver, tatws pum munud un estofado de papas verduras y panceta, también llamado “papas cinco minutos”, Shepherd’s pie, Cawl, estofado con cordero y puerros (y el preferido de Iorwerth),  albóndigas o fagots, y pan dulce galés con pasas y castañas confitadas.

En su mayoría se trata de preparaciones sencillas pero ricas en calorías, especiales para recuperar fuerzas tras los largos y agotadores días de trabajo en esas condiciones desfavorables. También se trata de comidas con sabores bien definidos.

El tatws pum munud se prepara en una sartén profunda o una cacerola y todos los ingredientes se cortan en rodajas y se incorporan al mismo momento en la cocción. No pueden faltarle las papas, acompañadas de algunos otros vegetales, generalmente cebollas, zanahorias y arvejas. Puede o no contener algún ingrediente animal, generalmente panceta, que puede reemplazarse por carne picada. Se cocina en caldo.

Probé una receta con: 1 papa grande / 1 zanahoria / 1 cebolla mediana / 1 taza de arvejas secas rehidratadas y cocidas / 2 fetas de panceta ahumada / 1 taza de caldo / sal y pimienta negra.

Para prepararlo, picar la panceta y dorarla en una sartén profunda. Agregar la papa y la zanahoria cortadas en rodajas finas. Encima añadir rodajas de  cebolla. Agregar el caldo y cocinar a fuego bajo. A los 5 minutos incorporar las arvejas. Continuar la cocción hasta que las papas estén tiernas. Condimentar con sal y pimienta. Si gustan, pueden agregar por encima un poco de la parte verde de una cebolla de verdeo finamente picada.

El cawl es un estofado de cordero cortado en cubitos, puerros y otros vegetales comunes, como papas y zanahorias, también cocido en caldo, pero –además- se le agrega uno o dos tomates cubeteados, para formar una salsa.

En tanto el Shepherd’s pie, es como el tradicional pastel de papas, pero con carne de cordero  en vez de carne picada de vaca. La preparación del relleno se realiza como el de un ragout, salteando la carne con cebolla, zanahoria, ajo y tomate bien picado, un poco de romero y continuando la cocción con un chorrito de vino tinto y caldo, hasta que reduzcan los líquidos. El tradicional va cubierto con puré de papas, pero también queda muy bien con puré de batatas y, mejor aún, gratinado con queso rallado y manteca.

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