Foto gentileza de Jorge Luis Acevedo de una de las vitrinas que integran la muestra.

Desde el pasado lunes, las vitrinas de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Mar del Plata están llenas de libros. Nada sorprendente, dirán algunos, tratándose de una biblioteca. Pero la novedad es que se trata de libros diferentes. Son libros viejos, con tapas ajadas y algo descoloridas. Libros de páginas frágiles… que guardan una memoria más frágil aún.

Son libros que durante la última dictadura cívico militar estuvieron prohibidos,  cuyos autores fueron detenidos-desaparecidos o que fueron escritos desde el exilio. En la Biblioteca Central de la UNMdP  -Peña y Funes- esos ejemplares forman parte de la muestra organizada en forma conjunta por el Colectivo Faro de la Memoria y la propia Biblioteca Central bajo el lema “40 años, 40 libros, 40 afiches, 40 impresos”.

Según explicaron a Revista Leemos los organizadores, la selección del material exhibido respondió a la necesidad de mostrar, aún con las limitaciones espaciales, una ínfima parte de publicaciones prohibidas durante la dictadura cívico militar”.

De esta manera, se exponen libros de autores nacionales, latinoamericanos y clásicos europeos.  “Todos  desde la Biblioteca Centra– con un signo común: representaban para los ideólogos de este plan sistemático de desaparición de libros el peligro de no reflejar los valores cristianos y occidentales que intentaban imponer”.

Algunos títulos y autores

Quienes se acerquen a visitar la muestra se encontrarán con libros de autores como Leonardo Boff, teólogo de la liberación,  poetas como Antonio Machado y Pablo Neruda y clásicos del marxismo como Marx, Engels o  Lenin.

En cuanto a autores argentinos, verán escritos de varios autores desaparecidos como Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Héctor Germán Oesterheld y Joaquín Arieta. “No solo dieron lugar a obras de alto valor literario sino que ellos mismos eran comprometidos militantes revolucionarios que por oposición significaban los valores subversivos en tanto a través de sus textos generaban el pensamiento crítico y la reflexión ante la injusticia” reflexionaron los organizadores.

La exposición también incluye ejemplares de “De la Casa a la Plaza”, de Piera Paola Oria, ¿Quién te crees que sos?, de Angela Urondo (hija de poeta Paco Urondo) y Luna Roja de Carlos Bozzi sobre las desapariciones en nuestra ciudad .

Se incluyen también libros que abordan investigaciones sobre la dictadura cívico militar desde diversos ángulos como los editados por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo, testimonios de sobrevivientes y ensayos.

Tras enfatizar que “el pensamiento infantil también se intentó controlar”, los organizadores recordaron que “por ejemplo La torre de cubos de Laura Devetach , se censuró porque tenía “ilimitada fantasía”. Otro caso de material bibliográfico infantil prohibido es “Un elefante ocupa mucho espacio” de E. Bornemannn.

Por último cabe mencionar la colección de Eudeba, que sufrió el secuestro y quema de miles de ejemplares a manos del ejército, que en el año 1977 retiró de la editorial a pedido de las autoridades que dirigían la entidad.

Los fundamentos

En cuanto a los motivos de realizar una muestra de estas características, Jorge García, uno de los organizadores de la muestra, recordó que la última dictadura cívico-militar “no solamente planeaba prohibir a aquellos autores que para los intelectuales cómplices del sistema eran subversivos, no respondían a los valores de la sociedad occidental y cristiana o simplemente no respondían a los lineamientos del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional”.

“La desaparición del libro como símbolo de esos pensamientos formaba parte de ese plan” continuó García quien enfatizó que “justamente por eso nosotros quisimos rescatarlos y exponerlos, al igual que libros que analizaran la época o que brindaran testimonio de lo sucedido”.

Una muestra de diversos orígenes

García describió que algunos de esos ejemplares pertenecen la biblioteca, otros fueron donados y otros forman parte de su propia biblioteca. “Toda la vida me atrajeron los libros, porque soy bibliotecario y porque soy militante de derechos humanos. Por eso siempre que me cruzaba con alguno de estos libros prohibidos, o de alguna manera simbólicos, trataba de preservarlo de alguna manera, muchas veces comprándolos en librerías que ofrecen libros de usados, por ejemplo”.

“Tenemos claro que la exposición muestra un porcentaje ínfimo de todo lo que se intentó destruir pero creemos que ​es suficiente para ​representar el concepto que había detrás de la Dictadura” enfatizó finalmente García.

 No solo libros

Además de los libros, quienes visiten la muestra podrán apreciar cerca de 40 afiches de manifestaciones populares realizadas en el país y en el exterior. Esos afiches forman parte de la colección personal de Alberto Toledo, quien coincidió con García en que “la dictadura no solo desapareció personas sino que también buscó silenciar la palabra y el saber”.

También se exponen Circulares y Resoluciones de la dictadura militar, recopiladas por la Universidad Nacional de Córdoba que eran enviadas a todas las Escuelas Primarias, Secundarias y Universidades del país , que ordenan la prohibición en la enseñanza y en las bibliotecas de estas instituciones de todos los libros ya mencionados. Además de ordenar a los directivos del comportamiento que debían llevar los docentes y que brindaran la información necesaria sobre la “infiltración subversiva en la enseñanza”.

La muestra permanecerá montada hasta el 8 de abril en la sede de la Biblioteca Central, ubicada en Peña casi Funes –detrás del comedor universitario-. Está abierta al público de lunes a viernes de 8 a 20.

 

 

 

 

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