Hace 210 años se fundaba en nuestro país la Biblioteca de Buenos Aires, que luego pasaría a llamarse Biblioteca Nacional Mariano Moreno en honor de quien fuera su principal impulsor. Es por eso que cada 13 de septiembre se celebra el día de las y los bibliotecarios, con el fin de conmemorar aquél día, pero también de celebrar a quienes trabajan brindando un servicio esencial para el desarrollo de las comunidades.

Este día resulta también ser una excelente oportunidad para seguir recomendando libros, aunque acá no necesitamos tener una excusa. Pero, en este caso compartimos la selección que hicieron para la ocasión las encargadas de la Biblioteca Pública Municipal Nicolás Avellaneda, Griselda Castiglioni y Alejandra Turina ubicada en la Plaza Tomás Espora –Joaquín V. González y Alfonsina Storni.

La lista que ambas bibliotecarias realizaron para animar a la lectura a los miembros de su comunidad responde a la idea de que, además de gestionar este vital servicio, las personas que se desempeñan a diario entre pasillos forrados de libros también pueden ser protagonistas de historias inolvidables. Y así fue como eligieron algunos títulos tanto para el público infantil como para el adulto.

Entre estos últimos incluyeron una obra ineludible de John Irving, titulado Personas como yo y editado por Tusquets, en la que el autor estadounidense aborda el descubrimiento de la identidad sexual de un chico de 13 años que tiene a la bibliotecaria del pueblo como su más estimada cómplice.

También aparece entre los sugeridos un título que ya puede considerarse un clásico de la temática: La biblioteca de los libros rechazados, de David Foekinos, y que editó Alfaguara. En esta historia no falta el misterio, el amor y el humor y deja en claro que un libro puede cambiar la vida de las personas.

La lista continúa con La bibliotecaria de Auschwitz de Antonio G. Iturbe (Planeta) basada en hechos reales sobre una de las historias más apasionantes de lo que se ha dado en llamar el heroísmo cultural.

Otro de los recomendados es La casa del gigante, de Elizabeth Mc Cracken (Emecé) que narra un romance entre una bibliotecaria entrada en años y uno de los mecenas de la biblioteca y, para terminar con este segmento, la selección abarca también un ejemplar orientado al público joven: El devorador de libros de Rebecca Makkai (Editorial Maeva), que además es un paseo por la memoria, la infancia y la literatura.

Los libros infantiles seleccionados por las bibliotecarias de la Biblioteca Nicolás Avellaneda y exhibidos en uno de los bancos de la Plaza Tomás Espora

Opciones para contagiar el amor a los libros a chicos y chicas

Para el público infantil, las profesionales buscaron entre los estantes y eligieron títulos como Ratón de biblioteca, de Luciana De Luca y Cynthia Alonso, editado por Periplo, que aborda con exquisitas ilustraciones los viajes de una niña lectora cada vez que da vuelta una tapa.

También escogieron La señora de los libros, escrito por Heather Henson, ilustrado por David Small y que editó el sello Juventud. Un cuento inspirado en una historia real: la labor de las bibliotecarias a caballo, conocidas como «las señoras de los libros» en los Apalaches de Kentucky y en un tiempo donde en el campo había menos escuelas y ninguna biblioteca.

Otro de los títulos que busca contagiar el amor por los libros es León de biblioteca, escrito por Michelle Knudsen e ilustrado por Kevin Hawkes y que a nuestro país llegó a través de Editorial Ekaré. La historia comienza cuando descubren un león en la biblioteca y antes de alarmarse la bibliotecaria pregunta si está rompiendo alguna regla.

Los cuentos sobre bibliotecas y su particular abanico de personajes continúan con títulos como Nacho va a la biblioteca, A luna le encanta la biblioteca y La biblioteca de Basora. cada uno de ellos indicado para diferentes etapas de la vida pero todos orientados a inspirar y acercar al público infantil a disfrutar de la lectura.

La lista de propuestas para chicos y chicas finaliza con una edición de Edelvives: El monstruo y la bibliotecaria, de Alfredo Gómez Cerdá y Carmen Queralt en el que la búsqueda de un lugar fresquito acerca a un extraño monstruo a lo que puede convertirse (y para muchas personas efectivamente lo es), en el mejor lugar del mundo: la biblioteca.

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