Por Martín Kobse*

El profesor sorprende a Antonio cuando le cuenta que a sus alumnos les recomienda ver fútbol: “Hay un tiempo para Shakespeare, uno para Bach y otro para Maradona”.

La escena pertenece a Yepeto, la obra de teatro de Roberto Cossa que se representó en Mar del Plata durante varias temporadas, con distintos elencos. Cuando yo la vi, en el Teatro Colón, Ulises Dumont era el profesor; Darío Grandinetti hacía de Antonio, un joven deportista y de nula afición por la lectura. Ambos pretendían a la misma mujer: una joven muy linda y, según su profesor, con gran talento para la literatura.

Recuerdo que esa obra apaciguó el malestar que me producía no poder definir con claridad qué prefería, si el fútbol o los libros. El descubrimiento de los cuentos y las novelas de Osvaldo Soriano y Roberto Fontanarrosa me permitió patear definitivamente fuera de la cancha aquel malestar: La pelota y los libros podían convivir sin conflictos.

Después llegaría El fútbol a sol y a sombra, de Eduardo Galeano. Un libro imperdible, en el que no se sacan ventaja la poesía, el rigor histórico y la pasión del hincha. También atesoro un ejemplar de Un balón envenenado, un puñado de cuentos, poemas y ensayos seleccionados y publicados en España. Destaco de ese libro, entre no menos de cincuenta excelentes textos, un poema del escritor marplatense Osvaldo Picardo dedicado a los goles que Maradona convirtió contra los ingleses en 1986.

Me regalaron ese libro español antes del mundial de 2014; el de Galeano apareció un año después de Estados Unidos 94, el último mundial que vio el gordo Soriano. El negro Fontanarrosa alcanzó a ver a Messi, en su debut mundialista, en Alemania 2006.

Cuando Dumont y Grandinetti interpretaron Yepeto, Argentina era campeón del mundo y se preparaba para Italia 90. En 1978, el autor de una novela que refleja el horror que el mundial de ese año pretendía ocultar, apenas tenía 11 años. Me refiero a Martín Kohan y a Dos veces junio. En ese mismo año nacía Juan Carrá, otro notable escritor marplatense, que en julio verá publicada su más reciente novela por Penguin Random House.

Quienes compartan mi pasión por el fútbol, entenderán que los mundiales marcan hitos en nuestras vidas. Son referencias ineludibles. Aunque tengamos otras pasiones, como la lectura. Desde el 14 de junio estarán, seguramente, como el profesor de Yepeto. Con un tiempo para el mundial de Rusia y otro para un buen libro. Podría afirmarse, por qué no, con un tiempo para Messi y otro para Picardo o Carrá.

 

*Martín Kobse es marplatense, periodista y locutor. Actualmente, se desempeña en Radio Universidad y conduce el Ciclo Los otros Libros por el canal de televisión de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

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