Elio, un profesor amigo, me dijo una vez que “…los niños tienen ojos trasparentes” y que  “es amable la vida cuando salimos a mirar el mundo con la inocencia de un niño que nos presta la mirada”. Tenía razón en sus dichos. Y Mi hermano llegó de otro planeta un día de mucho viento, la novela de Liza Porcelli Piussi editada por Sudamericana, lo confirma.

En la novela se reconstruye, en la voz de Nahuel, la historia de su hermano Boris, un nene que de tan especial, es espacial para él. Nahuel nos mete en su mundo, nos mete en el mundo de los chicos y su forma de ver la vida. De sentir el día a día y los amables recuerdos de su hermano. Un chico que simplifica el reverso del dolor e ilumina con su historia y su lógica de percibir el mundo, lo indigno de saberse ser humano y por lo tanto mortal.

La novela está pensada para chicos, pero es inevitablemente para grandes también. En ella se cruzan los temas de hoy: la adopción, la discriminación, el amor, la muerte. Temas existenciales que nos interrogan acerca de cómo vivimos nuestros días en la actualidad.

“Me redescubrí y además descubrí cómo poder utilizar mi sentido del humor y mi sensibilidad de una manera que llegara a los chicos. A mí me gusta mucho usar un lenguaje simple y tocar temas profundos con un lenguaje simple. Eso me parece un desafío  y  me encanta”, me cuenta Liza Porcelli Piussi. Y el texto se sostiene bajo las características dichas por la autora. Un lenguaje simple con el cual se plantean temas profundos.

Y agrega, “hablamos sobre la muerte, bueno, hay decisiones que toma una escritora que tienen que ver con su vida personal y eso hace su estilo. Yo, en particular, de chica me hacía muchas preguntas con respecto a la muerte, pero este libro es más que nada una celebración de la vida, más que hablar de la muerte. Lo que yo no podía entender, en mi mente de nena, era cómo las cosas buenas no duraban para siempre. Me preguntaba por qué me daban cosas buenas si me las iban a sacar luego. Me enojaba y me angustiaba mucho porque no entendía por qué las cosas eran así. Mis padres me trataban de ayudar pero no podían. No me cerraba por ningún lado lo que me decían. Entonces me propuse de adulta escribir una historia que tocara estos temas. Esta es una historia de ficción  y cuando te proponés algo tan fuerte por algún lado te tiene que salir y salió. Pero no quería caer en lo que me pasaba a mí, o sea no comprar el discurso de los adultos. Entonces quise tocar el tema desde un discurso infantil, es decir, no un narrador externo que cuenta qué le pasaba a Nahuel, sino que el lector pueda meterse casi en el cuerpo de Nahuel. Y yo me metí: cuento desde su lógica, por ejemplo ¿viste que los chicos perciben determinadas situaciones, por ejemplo que la mamá está embarazada, pero no lo saben expresar y lo explican de otra manera? están celosos, están enojados… En fin, acá Nahuel percibe una vulnerabilidad de su hermano que no entiende y él la explica a su manera, con un concepto que sí maneja y que es el de los extraterrestres. El que viene de afuera, el distinto, el que se puede ir en cualquier momento. Todo en base a un equívoco ya que él ve que su hermano llega pero no de la panza de su mamá”.

Los pareceres de los chicos son similares así como los miedos en muchos adultos de tocar estos temas con ellos. Pero la literatura tiene su cuota de magia y, a través de ella, se le da a la palabra un fin que busca generar en vos, lector, otra cosa muy distinta al explicar, al enseñar. La magia de la literatura está en su poder de mostrarte la presencia del otro y junto a él acceder a la apertura de un mundo y así recuperar algo de la humanidad perdida.

Mi hermano llegó de otro planeta un día de mucho viento rescata, entonces, en una primera instancia, el sentimiento. El sentir de una criatura que, a pesar de todo lo gris de este mundo, encuentra la veta de color, la fiesta de la vida. Y en segundo lugar, la importancia  de no subestimar al otro. El valor del texto lo pone el destino que le demos. Ojalá tengamos el coraje de leerlo y pensarlo junto a un niño.

 

*Bernabé Tolosa es periodista y profesor de Lengua y Literatura de la ciudad de Mar del Plata.

@bernabetolosa

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