En pocos días comenzará la 12ª edición de la Feria del Libro Mar del Plata Puerto de Lectura que organizan, conjuntamente, el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, la Universidad Nacional de Mar del Plata, la Cámara de Libreros del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires y el Municipio de General Pueyrredon, a través de la Secretaría de Cultura.

Este evento literario suele convocar a miles de vecinos y turistas que visitan la ciudad a través de extensos pasillos con stands de todas las librerías de la ciudad, y en torno a una agenda cargada de actividades y propuestas para estrechar lazos con el libro y la lectura.

La edición que comienza el próximo 7 de octubre y se extenderá hasta el 23 contará con la presencia de diferentes autores, entre los que se destacan Sergio Olguín, Fernanda Pérez, Andrea Milano, Claudia Barzana, Gabriela Exilart, Juan Carrá, Laura G. Miranda, Sebastián Chilano, -protagonistas ellos del Ciclo de Charlas que organiza Revista Leemos en la Feria– así como Tatiana Goransky, Gilda Manso,  y muchos otros.

Más allá de los grandes momentos en torno a la literatura que tuvo nuestra ciudad a raíz de esta Feria, se trata de una acción que lleva meses de esfuerzo por parte de los trabajadores y dirigentes de las cuatro instituciones participantes.  Uno de ellos es Miguel Angel Ratti, referente histórico del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC) de nuestra ciudad, y militante de la Feria en el marco de esta institución.

¿Con qué expectativas los encuentra esta nueva Feria del Libro de Mar del Plata?

Desde el Instituto estamos muy entusiasmados con esta doceava edición. Muy contentos de volver a la Plaza Mitre porque es un lugar muy paradigmático para nosotros.  Y también muy contentos porque una de las salas va a tener el nombre de Ediciones desde la Gente, que es la editorial del IMFC que este año cumple 25 años editando libros de autores preferentemente latinoamericanos. Nos pareció un hermoso reconocimiento. Y además la otra sala se va a llamar Eudem que es la editorial de la Universidad Nacional de Mar del Plata y que cumple 10 años.

Es la primera vez que las salas de la feria van a estar orientadas al trabajo desde lo editorial y no desde el autor…

-En general han tenido nombres de autores. Sólo el año en que falleció Eduardo Galeano les pusimos nombres de algunas de sus obras. Pero es verdad que es la primera vez y aparte porque es un año de aniversarios redondos. Celebramos muchos años en torno al libro.

Historia y trayectoria, en primera persona

Podría decirse que Ratti es uno de los fundadores de la Feria Puerto de Lectura. Él lo rememora orgulloso: “junto con Viviana Gáspari, somos los únicos que quedamos de esa formación inicial”. Apoyado en una columna del hall del edificio de Hipólito Yrigoyen donde funciona el Instituto y la oficina desde la cual se coordina la Feria, este referente del cooperativismo marplatense explica los inicios, que se remontan al año 2004.

“Surgió un día tomando mate con Fernando Rodríguez, de la Secretaría de Extensión de la Universidad- continúa. Ahí  empezamos a pensar en la posibilidad, lo convocamos a Marcelo Marán, que en ese entonces era el Secretario de Cultura de la Municipalidad y en seguida tuvimos una relación fantástica porque es un tipo muy accesible, llano, divertido. Lo armamos juntos y convocamos a los libreros. Pero imagínate que nadie sabía qué era esto: algunos vinieron, otros mandaron a los empleados. Hicimos el planteo y se quedaron con eso”.

Estamos hablando de las mismas instituciones que conforman el Comité Organizador actualmente…

-Pero en ese momento la Cámara de Libreros no existía.  Fue un intento. Y se ve que ellos se quedaron con esa pila, porque al año siguiente vinieron y nos dijeron que tenían la Cámara armada. Así que nos pusimos a trabajar. En octubre de ese año se hizo la Cumbre de los  pueblos y nosotros habíamos programado la Feria para una semana después. Pensamos que no iba a ir nadie.

Ratti se ríe cuando recuerda el armado inicial. La primera carpa ferial se dispuso en la Peatonal San Martín, y ocupaba una pequeña parte de calle Mitre también: “Era en forma de “L”. Muy chiquitita. Pero fue un suceso tan emocionante… fantástico, no se habló de otra cosa. Eso nos dio mucho entusiasmo y al año siguiente ya la “L” llegaba casi hasta Luro. Y desde entonces, aun con muchas dificultades, no paramos“.

La continuidad en este tipo de eventos es un valor importantísimo….

Absolutamente. Y por eso este año decimos que estamos entusiasmados, porque volvemos a la Plaza Mitre. Ojalá que vaya bien. Desde el Instituto estamos preocupados por la situación económica del país y tampoco vemos una perspectiva de que esto mejore. Las crisis hacen que uno vaya prescindiendo de ciertas cosas y los libros… bueno, no son un bien vital. Ojalá que ande bien para seguir prosperando y para que tengamos muchas ferias por delante.

Una propuesta superadora para la organización

Desde sus inicios, la Feria fue organizada por las mismas cuatro instituciones. Como explica Ratti, a lo largo de los 12 años, en algunas ocasiones la realización de este evento peligró por diferentes razones. Por eso, desde el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos sostienen una propuesta de la que se habla hace ya algunos años, cada mes de noviembre (y este año desde octubre) en la ciudad.

“Nosotros estamos bregando hace muchos años por la constitución de un consorcio -explica-, una institución que supere a cada una de las entidades que integra la organización, porque si no estamos sujetos a los vaivenes tanto políticos como de gestión de la municipalidad, de la Universidad y de los libreros, o del posicionamiento de los libreros, que eso cambia también. Lo mismo pasa en el caso del Instituto, aunque es más previsible.

Esta idea busca que la Feria tenga su propia inercia y que no dependa de las voluntades políticas de cada uno. Creemos que eso puede ayudar a la continuidad”.

A través del vidrio de la puerta, en la oficina de coordinación de la Feria se ven pasar planillas de mano en mano y pilas de carpetas, carpetas y más carpetas. Quedan pocos días para ultimar los detalles y cortar la cinta celeste y blanca de uno de los eventos culturales más importantes de nuestra ciudad.

Nosotros reivindicamos las palabras de José Martí, desde la primera feria sostenemos la frase que dice:´seamos cultos para ser libres´. Creemos que la necesidad de cultura tiene que ver con la capacidad de poder discernir acerca de la libertad y la soberanía”, concluye el cooperativista.

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