“Toda buena historia necesita un villano. Pero los mejores
villanos son esos que secretamente te agradan.”
Legendary – Stephanie Garber

No sé bien por qué pero siempre que me propongo elegir mi siguiente lectura, lo que busco es que tenga un buen villano o villana. Pero no de esos que con el tiempo se vuelven buenos, no. Yo quiero esos personajes sin moral, sin límites, que rozan la psicopatía. Esa clase de personas que ya pasaron el punto de retorno, que no tienen salvación alguna.

Esos individuos tan peculiares son con los cuales aceptaría tener una cita en San Valentín, porque seguramente no haríamos nada romántico, sino algo oscuro, macabro y despiadado. Ya hay demasiado amor en el aire en estas fechas, cortemos un poco con los corazones, los grandes gestos de amor, y veamos esta festividad desde otra perspectiva.

Voy a compartir con ustedes mis seis citas de Anti-San Valentín con los mejores villanos y villanas de la literatura juvenil (a mi parecer) ♥

1) Eli Ever – Una obsesión perversa – V.E. Schwab (Editorial Umbriel)

Fanart de Eli Ever

En el mundo que vive Eli existe la teoría de que si una persona tuvo un encuentro cercano con la muerte puede revivir como un EO, un ExtraOrdinario, una persona con poderes que están, en cierta forma, relacionados con la manera en la que murió.

Junto con su mejor amigo, Victor, se proponen demostrar su teoría para una clase de la universidad. Y qué mejor manera de probar que los EO existen que siendo los sujetos de prueba ellos mismos.

Obvio que da resultado y cada amigo obtiene un poder distinto, pero a partir de ese momento su relación cambia y toman rumbos moral y éticamente distintos. Ninguno de los dos está dentro de lo que una pensaría como un “héroe” o una persona con buenas intenciones, pero Eli… Eli es todo lo contrario.

Eli cree fervientemente que tiene razón en todo lo que piensa, se ve a sí mismo como una especie de salvador, pero sus actos están muy lejos de ser desinteresados. No tiene límites, no hay nada que lo detenga de hacer lo que considera correcto, ya sea usar a las personas en su beneficio o hasta matarlas. Todo es válido en la vida de Eli Ever.

Es un personaje muy bien construido, desde su pasado hasta su presente, podemos apreciar cómo la autora se tomó muy en serio el aspecto psicológico de este joven para crear el fascinante monstruo que termina siendo. Eli es atractivo, pero no solo físicamente, algo en él cautiva a las personas, es encantador, educado, divertido y sumamente calculador y manipulador. No hay nada que haga que no haya pensado antes. En definitiva, es lo que los libros de psicología llamarían un psicópata.

“Érase una vez, cuando las marcas en su espalda aún estaban frescas, Eli se dijo a sí mismo que le estaban creciendo alas.

Después de todo, su madre pensaba que Eli era un ángel, incluso si su padre decía que tenía al diablo en él”.

2) Jude Duarte – El Príncipe Cruel – Holly Black (Hidra)

Fanart de Jude Duarte

Cuando Jude apenas era una niña, un ser que parecía salido de los cuentos de hadas golpeó a su puerta, asesinó a sus padres y la llevó a ella y a sus dos hermanas al reino de los féricos (hadas). Este ser era el verdadero padre de su hermana mayor, pero no el de ella y su gemela. En venganza por secuestrar a su única hija, es que mata a su ex mujer y su marido.

Jude crece en un mundo lleno de seres mágicos en donde los humanos son vistos como esclavos, como criaturas inferiores, y es por esto que ella se empeña tanto en ser ruda, inteligente y despiadada. En este mundo las hadas son crueles, pero Jude es peor. No es solo que su nivel de crueldad alcanza límites desorbitantes, lo cual me encanta, sino que es controladora, feroz y quizá, hasta algo sádica.

La mueve la venganza y el desprecio que siente por ser una simple humana. Pero ser una simple humana es la clave de que me fascine tanto este personaje, porque utiliza todo lo que está al alcance de su humanidad para ser peor. Las hadas no pueden mentir, pero ella sí. Y con este pequeño detalle, mueve los hilos como una reina maquiavélica.

“Había una vez una niña humana que fue robada por las hadas y, por eso, juró destruirlas”.

3) Coriolanus Snow – Balada de pájaros cantores y serpientes – Suzanne Collins (Editorial Molino)

Fanart de Coriolanus Snow

A Snow lo conocemos en la trilogía de Los Juegos del Hambre, es el cruel Presidente de Panem, aquel que disfruta con la matanza de jóvenes de los distritos. Y obvio que en la trilogía me encantó su personaje, pero fue en la precuela que terminé completamente enamorada. El joven Snow es digno de conocer, tiene una mente brillante y excepcional, uno de los personajes más inteligentes que he tenido el gusto de leer. Es carismático, encantador y siempre sabe qué decir. Es ambicioso e implacable, sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo.

En esta historia, Coriolanus está en modo supervivencia. La guerra con los distritos dejó a su familia en la ruina y tiene que sacar el apellido Snow adelante. Cueste lo que cueste. Es fascinante ver la evolución del personaje, y por evolución me refiero a que Snow no nació, por así decirlo, siendo un sociópata que disfruta con la matanza de chicos, o alguien a quien eso le resulta completamente indiferente con tal de que quedar bien parado, sino que ese lado malvado fue creciendo poco a poco, pero no de la nada, sino en base a las decisiones que tuvo que ir tomando y los caminos que decidió elegir. Esta es la historia de cómo se convirtió en el tirano que Katniss Everdeen detesta, y al cual yo admiro profundamente.

“Y si incluso los más inocentes entre nosotros se convierten en asesinos en Los Juegos del Hambre, ¿Qué dice eso?

Que nuestra naturaleza es esencialmente violenta”.

4) Cardan Greenbriar – El Príncipe Cruel – Holly Black (Hidra)

Fanart de Cardan Greenbriar

Cardan es uno de los príncipes de Elfhame, la tierra férica donde vive Jude Duarte (puesto n°2). La saga “Los Habitantes del Aire” tiene como protagonistas a dos de mis villanos preferidos, y me costó mucho elegir el orden en que los ponía o si los ponía juntos. Pero me decidí por poner al bello y cruel Cardan en el cuarto puesto.

Como todo ser férico de la realeza, tiene encanto, modales, atractivo y cierta picardía que es irresistible.

Para sus hermanos, Cardan es simplemente el menor de ellos. Malcriado, déspota y alguien que nunca estaría a la altura de ser el Rey. ¡Pero cuánto se equivocan! La astucia del joven príncipe es deslumbrante y su inteligencia aún más (aunque a veces Jude le gana en este terreno, solo a veces).

Cardan se mueve en el mundo como si le perteneciera. No pide permiso, y mucho menos perdón. Es imposible que te caiga bien pero tiene un no sé qué que lo vuelve irresistible, una energía que te tira hacia él y es capaz de llevarte hasta el mismo infierno sin pensarlo dos veces. Sabe muy bien cómo jugar con las emociones de las personas, cómo manipularlas a su favor y todo con un encanto que, sinceramente, hace muy difícil que veas venir al monstruo que hay detrás de ese majestuoso rostro.

“Algunos piensan que es como un licor de los más fuertes: arde al llegar al fondo de tu garganta, pero también resulta estimulante”.

5) Luc – La vida invisible de Addie LaRue – V.E. Schwab (Umbriel)

Fanart de Luc

Creo que muchos de los que leyeron este libro pondrían a Luc en el top 3. Yo para mis citas prefiero mortales o criaturas mágicas capaces de morir, y no dioses oscuros con un raro sentido del humor. Pero obviamente tenía que estar presente.

Luc es una deidad antigua, un misterioso dios que acude si rezas solo al caer la noche. Así es como aparece en la vida de la joven Addie y cómo le da una vuelta súper retorcida. A este ser le gusta jugar y tener el control, es sumamente dominante y posesivo, pero a su vez travieso y seductor. El misterio que lo rodea es cautivante y adictivo.

Creo que de todos los personajes que elegí quizá sea el más tóxico, puede ser que sea porque es una criatura de la noche, solitaria, llena de secretos del que sabemos muy poco. Los dioses tienden a ser bastante tóxicos, ¿no creen? Pero eso no quita que sea un gran villano en esta historia y que sea un placer leer los capítulos en donde aparece.

“¿No te acuerdas de cuando no eras más que humo y sombra?, le dijo ella entonces. <Cariño>, le había contestado él de esa forma suave y hermosa, <yo era la noche misma>”.

6) Siena Ashburn – El crescendo del dragón – Tiffany Calligaris (Editorial Planeta)

A Siena la conocemos en el primer libro de esta bilogía fantástica, “La sinfonía del unicornio”, pero mi amor por ella creció en este segundo libro, cuando tiene más protagonismo y podemos ver de lo que es capaz. Para convertirse en la reina de Inferness, Siena tuvo que hacer muchas cosas, las cuales no voy a nombrar porque #spoilers, pero ninguna de ellas es buena. A pesar de estar mucho más preparada que su hermano, nunca se la consideró para el trono por el hecho de ser mujer. Despreciada, Siena construyó una personalidad fría y calculadora. Jugó su papel como correspondía y atacó en el momento justo, para así convertirse en la reina de Inferness. Una mujer de fuego pero con hielo en las venas.

Me encanta que, a pesar de tener todo en su contra, hizo un trabajo muy fino para terminar donde quería estar. Incluso luego de lograrlo no se detuvo, porque la situación se complicó y tuvo que volver a poner en juego su astucia y probarse así misma que tiene todo lo necesario y más para portar la corona.

Su ambición es absorbente y daría lo que fuera por poder leer su mente.

“Siena Ashburn no había tenido más opción que caer de rodillas y fingir reverencia. No podía dejar que la astuta criatura viera lo que era: una reina de acero destinada a matar al dragón de Inferness”.

¿Qué les parece mi selección? ¿Saldrían con alguno de estos villanos o tienen otros en mente?

Malena Peña

@notaftereverything

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